SEGUNDO AVANCE DE INVESTIGACIÓN

Introducción

Nuestro proyecto de investigación sobre la comunidad palmareña indaga lo que –a lo largo de la historia- le ha pasado en el campo religioso a quienes habitaron y pueblan hoy la región del Valle de Los Palmares[1]: los cambios operados en el seno de una comunidad meseteña de colonización tardía en el ámbito nacional y en comparación opuesta con el tipo  colonización cafetalera que operó –del otro lado del valle- en el Este del país.

En este estudio de caso demostramos una fuerte correlación entre políticas públicas en el ámbito económico y la vida religiosa de las comunidades periféricas del Valle Central del país;   particularmente, es el caso de Palmares (Alajuela) donde puede verse que las estructuras de lo religioso y su perfil de propuesta sobre la familia, por citar las pistas más descollante, no se explican por sí mismas. Requieren de una lectura integrada entre la economía y la religión, no focalizada sobre una u otra dimensión de la realidad social, sino integrándolas críticamente.

Una base explicativa para esa lectura integradora de los componentes de lo económico con relación a los componentes socio-culturales de lo religioso, representa un esfuerzo analítico de clarificación entorno de tres aspectos:

  • cómo ocurrió en Palmares esa integración entre lo económico y lo religioso,
  • por qué razones ideológicas, según el caso que nos preocupa, operaron ciertos cambios en las prácticas eclesiales principalmente católicas,
  • y –además lo que podría ser más importante- ¿qué significado adquiere para la Costa Rica del presente y del futuro inmediato, esta experiencia religiosa local?

Desde ahora cabe afirmar que la pequeña propiedad rural en el Valle de Los Palmares –a finales del siglo XIX- da inicio a un segundo experimento nacional reactivo a los frutos que venía dando el  proceso colonizador en el Este del Valle Central; en la región de Juan Viñas y Turrialba; ahí donde se  echaron las bases de la gran hacienda cafetalera (Estudios Pregúntele a Pepe, presenta: Me lo comí en confites).

Con relación al caso citado, la colonización del Oeste –vía el Valle de las Palmeras- acusó recibo del caso oriental. En lugar de apostar por la gran hacienda, la política pública del Estado Liberal residió en apuntalar la pequeña propiedad campesina bajo la premisa de delegar en productores de baja escala, los costos mayores de la caficultura; a saber, los atinentes a sus procesos de producción, estrictamente dicho.

El caso de la colonización cafetalera en Palmares resultó sorpresiva en dos sentidos: por una parte, fue hasta la segunda mitad del siglo XX que los locales acusaron recibo del mandato y, por otra parte, como fuerte antecedente, desde la última década del siglo XIX y hasta la primera mitad del XX las colonizadoras familias palmareñas optaron por sembrar y cosechar el tabaco, a pesar de las presiones que líderes cafetaleros regionales impulsaron, a favor de la producción cafetalera.

¿Por qué esta tardanza del palmareño (a) para incorporarse al mandato oligárquico cafetalero?, ¿qué le aportó la producción tabaquera a la familia local que no le aportó el patrón cafetalero? Y, ¿qué relación guardan estas experiencias productivas con el sistema de creencia religiosa que caracterizó a los pobladores palmareños? ¿Cuál fue el papel desempeñado por la iglesia católica en esta historia local y cuál podría ser ese papel en el presente y futuro próximo? Este es el género de preguntas que buscaremos contestar con el ánimo de que nos permitirá perfilar los rasgos profundos del cambio en la axiología religiosa de la comunidad palmareña, a lo largo de su historia.


DESARROLLO: DOS MATRICES DE PRODUCCIÓN AXIOLÓGICO-RELIGIOSA.

I.-           MATRIZ 1:  PRODUCCIÓN OBJETIVANTE DE LA AXIOLOGÍA RELIGIOSA PALMAREÑA

a)            Aproximaciones histórico-sociales para determinar la relación entre el factor religioso palmareño (ARP) y  una construcción ideológica meso-clasista (1940-1980) estructurante para el factor religioso local:

1.            APROXIMACIÓN A:

En el primer momento colonizador la experiencia productiva entorno del tabaco fortalece una relación Iglesia-Comunidad en total ausencia interventora del Estado Liberal: Destaca en las primeras décadas el que la comunidad palmareña levanta un edificio para la Iglesia Católica que no tiene par en la historia local. La Iglesia delega a curas que acompañan a la comunidad no sólo en el plano religioso sino en el político. Palmares es de la Iglesia y los palmareños (as) consolidan una base social de pequeños propietarios solventes y solidarios: la capa media (baja y media) rural fue una realidad gracias al tabaco.

Entrado el modelo de Estado Benefactor, la Iglesia Católica recibe el mandado y opera un convenio tácito de tipo ideológico y político con ese modelo de Estado: Visto históricamente, las discordancias son menores en esta relación armoniosa, la consigna es que la iglesia debe enaltecer la ética-social que permita el “estilo de vida de sacrificio” de la familia campesina para la conservación de la pequeña propiedad que haga funcional el sistema.

Quebrado el modelo benefactor en la Iglesia Católica –en sus discursos y prácticas eclesiales de apoyo a las bases sociales palmareñas-  se disloca, desplegando –al menos- tres prácticas eclesiales de las que se acusa recibo en lo doméstico:

a)            La ideología meso-clasista en su carácter institucionalizante generó contenidos ideológicos que se regulan desde el binomio “autoridad-obediencia” y este lastre ha sido asimilado por las estructuras eclesiásticas y plasma prácticas eclesiales reformistas centradas en la promoción de Movimientos Religiosos Familiares cuyo éxito, en lo local, está vigente.

b)           El campesinado palmareño figura abandonado por el Estado Neoliberal, pero el discurso religioso católico sigue apelando a una capa media productiva campesina como si todavía hubiese alguna presencia del Estado Benefactor. La iglesia sigue jugando su rol como si nada hubiese cambiado en la realidad socio-cultural palmareña.

c)            La vieja capa media rural, los sectores urbanos ya marginados desde antiguo, las pseudo-capas medias nuevas que rasguñan alguna identidad en un mundo de negocios del que desconocen prácticamente todo y del que –sanamente- desconfían, sumada a la generación –como efecto de una urbanización desordenada-  de nuevos núcleos de población en condiciones de posesión precaria, lleva religiosamente, a las familias palmareñas, a un fundamentalismo sin precedentes que coloniza cualesquier institución religiosa con una ética social realista o al menos no del tipo “fuga mundi”.

b)           Aproximaciones del campo simbólico para determinar la relación entre el factor religioso palmareño (ARP) y su simbiosis ideológico meso-clasista (1940-1980) estructurando el factor religioso local:

2.            APROXIMACIÓN B:

a)            Las mentalidades de capas medias han sido investigadas desde su perfil (binomio) autoridad/obediencia:  supone que quienes laboramos en el plano de la circulación del capital fundamos estrategias en las relaciones sociales correlacionadas con las prácticas laborales mesoclasistas (regímenes de violencia agazapada: René Girard habla de mediación de la violencia estructural bajo fórmulas rituales jurídico-religiosas, etc.).

b)           Las simbologías meso-clasistas (de cortesía, por ejemplo) incorporan y consolidan mecanismos de reproducción del sistema en el capitalismo periférico por los lugares sensibles que ocupan en el universo laboral: mundo de los transportes, la educación pública y las comunicaciones (toda la programación de las televisoras apuntalan esta mentalidad, aún cuando en el país no exista una base social mesoclasista: la interrogante de un niño a sus papás ¿sómos ricos o pobres?).

c)            Trabajo de Andrey sobre formas de conducción del Catolicismo por parte de La Nación: ejemplo vivo y vigente de las relaciones Iglesia-Estado en Costa Rica (en momentos en que el Estado ideológicamente no tiene nada):

*             ¿Qué pasó con el proyecto Iglesia-Estado en Costa Rica?:  Después del contexto de la “guerra fría” el papel de la iglesia –como responsable para armonizar los antagonismos de clase- a veces es olvidado por la Iglesia Católica, entonces La Nación se encarga de recordárselo mediante dos llamadas de atención:  La más vulgar es registrarle las “cochinadas” (P. Maynor) y la otra es la línea editorial en la que Julio Rodríguez le predica el verdadero cristianismo:  el que corresponde a esa función de armonía social.

d)          Los formalismos en las tareas (ideología machotera[2]) funcionan como aplanadoras de la diversidad desde cierta articulación institucionalizada en la división del trabajo (por partes sin asomo de visiones de totalidad:  lógica fordista según Hombre Unidimensional de Marcuse).

e)           El mesoclasismo como ideología se consolida –muy rápidamente- perfilando intereses propios (gremialismo) que le dan cierta identidad a los grupos de capa media (no tan enajenados por mímesis con la clase dominante, ni con un rechazo radical a la clase subalterna):  genera intelectuales con un perfil “incómodo” para el sistema, por eso el sistema trata de “absorberlos” para neutralizar su potencial crítico. El sistema simbólico mesoclasista aporta “ilusiones” (justificación) en el sentido de que su función autoritaria tutela el “bien común” (Estatal ) y llama a engaño como lo hace el cura o el médico que en lugar de educar al paciente para que se responsabilice de su salud, le crea una dependencia, implicando siempre el encadenamiento a un régimen de obediencia, como  la obligación del paciente, perdiéndose de vista el objetivo de la salud.

II.-          MATRIZ 2:  PRODUCCIÓN SUBJETIVANTE DE LA AXIOLOGÍA RELIGIOSA PALMAREÑA

Aproximaciones analíticas a una teoría del cambio en la ARP (avance de investigación):

1.            APROXIMACIÓN A:

Palmares ES  prenda (mía) de un proyecto político nacional mesoclasista: desde su fundación pero, especialmente, a partir de la década de los años 40 y hasta los 80 del siglo pasado:  dicho proyecto a partir de los años 80´s fue variado por el modelo neo-liberalizado de la economía nacional.

Elementos de la hipótesis A.

a)            Capas medias urbanas:  propuesta político-social que procura “amortiguar” el choque de las placas sociales entre sectores de clase dominante y subalterna en procesos de modernización experimentados en países periféricos dentro del capitalismo latinoamericano. Este función de “amortiguamiento” fue objeto de estudio en América Latina con un énfasis crítico centrado en la particularidad –según la Teoría de la Dependencia- de que nuestra región experimenta rasgos económicos propios de un sistema capitalista periférico; esto es, que las relaciones capitalistas de producción no se producen en América Latina con las características que se dan en los países centrales (USA/UE/Japón/Alemania).  Nuestras relaciones capitalistas están dentro de un marco deficitario, no guardan las coherencias que presentan en el capitalismo central (bibliografía: Luis Paulino Vargas).

b)           Desde el punto de vista estrictamente socio-político las capas medias (urbanizantes) que subyacen como sujeto del proyecto social-demócrata (1940-1980) se sitúa más en el ámbito de la circulación del capital que en el de su producción; esto significa: se trata de sectores sociales (que en lo laboral) se mueven en el ámbito de los servicios privados y públicos, no están ideológicamente enmarcados en el campo de la producción propiamente dicha (trabajamos con papeles).  En el proyecto estamos trabajando según el supuesto de un discurso ideológico mesoclasista (bipolar/ autoridad-obediencia) que culturalmente coloniza el discurso religioso del cristianismo local (especialmente del catolicismo). La hipótesis contiene la sospecha de que Palmares no ha sido evangelizado –cristianamente- desde los años 40 del siglo pasado.

2.            APROXIMACIÓN B:

Palmares está poseído – espiritualmente- por las mentalidades que amasaron el proyecto meso-clasista social/demócrata: la  forma espiritual dualista (binomio: autoridad-obediencia) figura como condicionante de la configuración axiológico religiosa particular que se presentan y conjugan en la actualidad:  esta matriz axiológico-religiosa se expresa en tres tipos de prácticas eclesiales convergentes en el catolicismo local y regional, según la matriz del pasado en el presente:

a)            ¿Qué es una MARP?: La matriz axiológico-religiosa palmareña apela a mentalidades culturalmente religiosas que se expresan en prácticas eclesiales (institucionales-popularizadas) que refuerzan dichas mentalidades. Existe una coherencia básica entre las prácticas-eclesiales y las mentalidades religiosas predominantes que explican dos aspectos centrales de esta matriz de axiología religiosa local: por una parte sus rasgos fuertes de cohesión/exclusión social, y por otra parte, sus rasgos fuertes de orden interpretativo (hermenéutico) de la vida cotidiana, desde registros discursivos religioso-particulares.

b)           Las tres prácticas eclesiales palmareñas[3] convergentes (no exclusivamente, pero sí con predominio histórico-social) en el catolicismo local, tipológicamente configuran un cuadro-matriz para de el análisis y la sistematización de la ARP, son:

  • Práctica eclesial-conservadora o tradicionalista:  en términos de N. García-Canclini se trata de un filón cultural caracterizado por el anacronismo en la medida en que se invocan realidades sociales inexistentes en el presente, pero que guardan un lugar poderoso en la memoria colectiva dentro del sistema de creencia religioso:  es el caso de la prédica religiosa bajo contenidos (metáforas/analogías) campesinas para una sociedad descampesinada: “no tenemos nada que envidiarle a España”[4].

Desde el orden explicativo estamos aquí en memoria y presencia de una ruptura socio-cultural cuyo duelo no se hace evidente:  el campesinado fue abandonado por el Estado Neoliberal, pero el discurso religioso sigue apelando a una clase productiva campesina en ausencia del Estado Benefactor. La iglesia sigue jugando su rol como si nada hubiese cambiado en la realidad socio-cultural palmareña.

  • Práctica eclesial-neoconservadora o reformista: en términos de N. García-Canclini se está aquí ante un filón cultural (de chock, conmoción en el presente) caracterizado por la creciente consciencia de los sectores dirigentes y de sus líderes de base (religiosos) sobre la urgente necesidad de gestar una adecuación religiosa a la crisis,  y la respuesta tiende a perfilarse según la identidad burocrática: en este caso se plasma como intento –obviamente tardío – de rescate del proyecto meso-clasista[5], bajo la forma de movimientos religiosos orientados al rescate de “la familia”, desde propuestas que todavía no acusan recibo del carácter científico que involucra las temáticas vinculadas al fenómeno (sexualidad, promoción de la vida, aspectos éticos ligados a experimentos sobre formas de vida: bio-ética).

En el plano explicativo se evidencia en este filón un recibo de parte de los sectores más institucionalizados del aparato religioso oficial que, para el caso, coincide con las aspiraciones de crecientes sectores desplazados de las capas medias rurales (pequeños propietarios que han vendido sus tierras y pretenden sobrevivir con los ahorros o buscan reinvertirlos, sin experiencia para ello). Dispara cierto voluntarismo local se nota en la disposición a abrir “experimentos” tipo Fiestas Cívicas palmareñas” en los que la “apertura a lo urbano” figura sin restricciones con la oposición local por parte de sectores que apelan a un mínimo decoro de la moral pública[6]. También dispara –peligrosamente- un tipo de individualismo que atenta -localmente – contra el espíritu cooperativista que cosechó grandes logros sociales en el pasado reciente.

  • Emergencia socio-cultural de una práctica eclesial masiva de corte fundamentalista que coloniza a toda institución religiosa local:  García Canclini plantea que en los  procesos de cambio cultural cabe esperar un filón poderosamente emergente, según la naturaleza de la crisis socio-cultural en la que se está. En el caso la ARP acusa presencia –creciente- en mayorías empobrecidas (salidas de capas medias rurales que no hallan salida para sus crisis).

En el orden explicativo aquí destaca la consecuencia local de una triste realidad actual: la tendencia hacia una economía palmareña en creciente informalización, la ingente aparición de pobres entre sectores que en décadas pasadas contaron con medios para una sobrevivencia decorosa: la vieja capa media rural, los sectores urbanos ya marginados desde antiguo, las pseudo-capas medias nuevas que rasguñan alguna identidad en un mundo de negocios que desconoce y del que –sanamente- desconfía, sumada a la generación –como efecto de una urbanización desordenada-  de nuevos núcleos de población en condiciones de posesión precaria;  revive lo que en el Palmares de antaño se denominó “El Alto del Zoncho” para referirse a puntos geográficos del cantón donde se acomodaban –a como pudieran- los pobres.

APROXIMACIÓN C:

Las familias pobres de Palmares experimentan – por el deterioro de vida comunitaria-   formas denigradas de vida interpretadas como “única salvación” (principal estrategia de sobrevivencia familiar) no contradictoria con las prácticas eclesiales fundamentalistas:

a)            En el discurso y la práctica eclesial de la primera parte de la historia palmareña (Matriz 1) el catolicismo acompañó las necesidades de vida social de la comunidad sin hacer una separación artificiosamente paralela (de dos líneas intocables entre sí) entre esta vida comunitaria (social-cultural) y las necesidades de vida espiritual:  en el período de auge de la capa media rural y hasta mediados del siglo pasado, la vida familiar palmareña experimentó relaciones sociales nutritivas para y de la vida comunitaria.

b)           Palmares (por su pasado familiar: solidario dentro del esquema meso-clasista rural) resiente la crisis actual de sus grupos familiares: la familia como eslabón social está en franco deterioro:  la economía familiar en el tiempo del tabaco fue factor clave para la sobrevivencia. Hoy, bajo condiciones de creciente pobreza, maestras y mujeres líderes destacadas por la Oficina de la Mujer –por su condición de trabajadoras en ámbitos no tradicionales- coinciden en que los espacios para la mujer se han estrechado en lugar de abrirse y que las consecuencias las sufre directamente los modelos de vida familiar.

c)            Las maestras denuncian un patrón según el cual muchachas jóvenes experimentan angustiadas la destrucción de los núcleos familiares como referentes estables para el desarrollo: en las niñas existe tal grado de confusión que sueñan con buscar “hombres maduros” (adinerados) para “salir de la pobreza” y “sacar adelante” a sus familias originales.

d)           Esta investigación considera que el fundamentalismo religioso coincide –en su fondo y forma- con estas trágicas “salidas” (mágico/degeneradas) como las que hallan –casi convencidas- estas niñas y muchachas palmareñas y que son denunciadas por educadoras del Circuito Sétimo del MEP.


[1] Eisler R. La espada y la cruz, maneja que el patriarcado des-estructura un modelo comunitario con énfasis matriarcales: al problema de la introducción patriarcal hay que sumar la pérdida de relaciones matriarcales: el modelo tabaquero ponía un énfasis en la familia que el modelo cafetalero no hacía.  Triple aspecto:  igualdad, diferencia y diversidad: marco gilánico.  Evidenciar doble esquematización del cristianismo para mostrar cómo no le es difícil que se engarce bien con la mentalidad dualista del proyecto “autoridad-obediencia” en el ámbito político-ideológico presente en las capas medias. Cuestionarlo desde triple aspecto feminista.

[2] Consideramos que la ideología machotera emerge –en un nivel psico/colectivo- por la necesidad compulsiva de correr a dar un lugar (esteriotipado) a sujetos u otras propuestas, con el fin de tranquilizar el propio esquema subyacente en la propuesta propia:  esta es una perversión de la necesidad clasificatoria humana elemental:  todas las personas necesitamos clasificar pero la clasificación que destruye identidades y las enturbia – al esquematizarlas- no produce sino seudo-diálogos y presenta un severo problema epistemológico:  degenera el conocimiento que sistematiza , pues reduce necesariamente a esteriotipo. Realidad aparte representa la necesidad académica elemental de recoger datos y sistematizarlos como parte de abastecer un estudio de respaldo que documente las posiciones del estudio en cuestión.

[3] Reunimos en la categoría de “práctica eclesial palmareña” no sólo las prácticas simbólicas del creyente común y corriente, sino su relación con las modalidades organizativas de las iglesias o congregaciones en que participan y también, como elemento esencial y diferenciador, la elaboración particular de las doctrinas o mensajes y discursos religiosos que portan y reproducen como creyentes. De este modo, prácticas-organización-doctrina constituyen componentes de lo que denominamos “sistema de creencia” religiosa.  Mediante la metodología de Foros (Pregúntele a don Pepe) hemos confirmado estas tendencias y estamos realizando una encuesta de opinión con pobladores jóvenes (mujeres y hombres) para descender a algunos detalles derivados de dichas prácticas.

[4] En nuestro país el episcopado de Mons. Rodríguez (1959-1978) no sólo perpetúa –en disonancia con las políticas de reforma social posteriores al 48- planteamientos sociales ligados a la oligarquía terrateniente sino que –además- bloqueó el acompañamiento eclesiástico demandado por el Estado Benefactor a la Iglesia Católica (ésta, desde ese punto de vista, se torna infiel al concordato implicado en el artículo 75 de la Constitución Política). Sin embargo, para efectos de una comprensión amplia del fenómeno, hay que reconocer que si bien se va reduciendo socialmente la base laical del catolicismo tradicional, el poder económico nacional es considerable al disponer de medios de comunicación y de los sectores económicamente derechizados más fuertes (La Nación S.A.)

[5] El acompañamiento católico al proyecto ya debilitado del Estado Benefactor por parte de Mons. Román Arrieta (1979-2000) no alcanzó para que la Iglesia Católica, en su doctrina social, lograra enderezar la derechización económica introducida por los gobiernos a partir de la primera administración de Oscar Arias Sánchez. El catolicismo trata de potenciar formas organizativas relativamente autónomas pero totalmente identificadas con el feneciente proyecto mesoclasista: estamos en las décadas (1980-2000) de mayor auge de los Movimientos Religiosos que dan continuidad al modelo de Acción Católica inaugurado por Monseñor Sanabria y el clero más idenficado con el proyecto social-demócrata.

[6] Nos referimos al Movimiento Nuevo Humanismo conducido en estas fechas por líderes comunales que apelan a poner un alto a los desmanes con que las instituciones públicas (principalmente la Municipalidad de Palmares) consienten el desarrollo de las Fiestas Cívicas palmareñas; este conflicto ya generó el retiro  –reciente- de su puesto, por parte del Alcalde Carlos Alberto Castillo. Se asoman alianzas políticas de cara a las nuevas elecciones de Alcalde que reclaman un perfil más independiente y crítico por parte de quienes aspiren a este puesto.
Para descargar este avance en formato pdf: AVANCE DE INVESTIGACIÓN II

Saludos cordiales. Y gracias por seguir nuestro -su- blog.

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4 respuestas a SEGUNDO AVANCE DE INVESTIGACIÓN

  1. Milagro Castro dijo:

    Me encanta! Trabajo en publicación académica y este trabajo refleja una excelente pluma y cerebro. Mi otra motivación para leerlo es que soy una mujer palmareña y logré leerme entre sus líneas. Los palmareños amamos nuestro pueblo, por ser una subrealidad o burbuja abstracta, por ser un lugar cálido al que regresamos al terminar el día. Muchos trabajamos fuera, viajamos (en mi caso 60 km de ida y 60 km de regreso), son cientos en mi posición. Hay una razón mística, no consciente para los involucrados, que nos ata a las raíces familiares religiosas, que involucra sacrificios como 3 o 4 horas al día de viaje, con tal de no abandonar “nuestro lugar”. Aferrarse a una realidad que ya no existe, mueve a la Iglesia a llamar a la gente a volver a ser “el Palamres de antes”, es un absurdo sumamente atractivo.

    • Estimada Milagro. Muy agradecidos con sus gentiles palabras, realmente nos da una gran motivación, sin duda. Por otro lado, nos complece muchísimo saber que se ha sentido usted interpelada por nuestro trabajo, ya que -más allá de la buena pluma que pueda tener- lo verdaderamente importante es que comunique algo, algo con sentido, y como el sentido siempre lo es para alguien: ¿Quién mejor que las personas de la comunidad para entablar el diálogo?. Es hermoso escuchar a alguien referirse así de su pueblo, y es precisamente por sensibilidades como las que se reflejan en su comentario que nuestra investigación tiene pertinencia y razón de ser.

      La invitamos a darle seguiento al proyecto a través del blog, y por supuesto, a seguir haciendo aportes, ya que para nosotros resultan valiosísimos. Saludos cordiales.

      • Milagro dijo:

        Sí, ya me he inscrito para darle seguimiento en este foro al tema; pensando en que no solo la opinión de académicos resulta importante, si me escribes de de forma privada a mi correo personal, podría remitirte correos de palmareños que podrían estar interesados en esta información y quizá en unirse al foro para que los contactes.
        Mila

  2. Andrey Pineda dijo:

    “Entrado el modelo de Estado Benefactor, la Iglesia Católica recibe el mandado y opera un convenio tácito de tipo ideológico y político con ese modelo de Estado: Visto históricamente, las discordancias son menores en esta relación armoniosa, la consigna es que la iglesia debe enaltecer la ética-social que permita el “estilo de vida de sacrificio” de la familia campesina para la conservación de la pequeña propiedad que haga funcional el sistema.”. Respecto a este punto particular Yamileth González y María Pérez, en su artículo titulado CULTURA POPULAR, MITOLOGÍA RELIGIOSA Y PODER SIMBÓLICO, apuntan en una línea muy similar:

    “Ciertamente el Estado costarricense, a partir de medio siglo XX, con el proyecto social demócrata se ocupa de una serie de responsabilidades sociales donde la I.C jugaba un papel fundamental (educación, salud, organización, pobreza…) y quizás esta sea una de las razones que llevan a la Iglesia a pensar en los Ministros de Dios, deben volcar aún más su esfuerzo a ser “pastores de almas””. (Pág. 13)

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