La contra-reacción dogmática o integrista [a la desinstitucionalización de lo religioso] – José María Mardones

La contra-reacción dogmática o integrista [a la desinstitucionalización de lo religioso] – José María Mardones

No es contradictoria con lo que venimos exponiendo la aparición, e incluso el aparente auge, de la contraofensiva integrista. Este neointegrismo es perfectamente comprensible en este clima de libre reconfiguración religiosa, porosidad institucional y eclecticismo doctrinal. Es ya casi un leit-motiv en los estudios socio-culturales entender las reacciones opuestas como complemento al predominio de una situación. Para muchos analistas, la presencia de este tipo de reacciones, lejos de ser un obstáculo a la interpretación de la desinstitucionalización, supone su confirmación por la vía de la oposición.

Es comprensible que desde la institución eclesial se reaccione defensivamente. Frente a lo que advierte como pérdida de control, como ligereza en las interpretaciones doctrinales, como riesgo de un pluralismo más o menos banal o amenazador de su coherencia, la institución reacciona con un reforzamiento de los controles doctrinales (sobre teólogos, formadores, editores, divulgadores, catequistas, etc.), con un intento de salvaguardar la unidad doctrinal amenazada (catecismo, viajes y catequesis o documentos autoritativos pontificios…), con una llamada a la cohesión institucional (cierre de filas hacia dentro, y ataques o descalificaciones hacia la modernidad y las diversas tendencias, ideologías, corrientes, modas, etc.), con una actitud de «reconquista» que se explícita en movimientos y actividades sociales, educativas, políticas incluso, de recuperación de la relevancia social y de determinación de los comportamientos y valores (campañas contra el aborto, el divorcio o el liberalismo sexual; salida beligerante a la plaza pública por parte de grupos y movimientos que abanderan estas ideas)… El neointegrismo tiene un componente de movilización socio-política contra la situación dada que representa una verdadera desprivatización de la religión (burguesa), efectuada desde la sensibilidad conservadora y las vinculaciones con programas e ideologías conservadores.

El atractivo de esta reacción para un sector de la población, cansado de relativismos y subjetivismos y amante de las cosas claras y distintas que dan seguridad y tranquilidad, es también perfectamente comprensible. La condición humana hace que haya siempre unos espíritus más amantes de la claridad y la seguridad que de la libertad.

El complejo problema de la identidad colectiva y personal, en un momento de homogeneización funcional y de evidente fragmentación de los referentes de sentido, produce fácilmente reacciones defensivas de interpretaciones tradicionales de la tradición. Por no hablar de los inevitables excesos y banalizaciones que lleva consigo todo movimiento o sensibilidad socio-cultural -como el denominado «postmoderno»- y que parecen justificar la reacción opuesta.

Nada tiene de extraño, pues, que aparezca –como característica de la sensibilidad neo-ortodoxa o integrista y de los movimientos concretos que la encarnan- la reacción «anti» (anti-modernidad, anti-ilustración, anti-críticos, anti-…), expresión del componente defensivo o agresivo de esta reacción. Por eso suele decirse que dichos movimientos tienen algo de sectarios en su actitud socio-cultural. Se trataría de una «revuelta contra la modernidad» por parte de estos «defensores de Dios», como denomina B. Lawrence a la sensibilidad fundamentalista o, mejor, neointegrista. En el fondo, estamos ante el problema de las relaciones de la religión con la cultura hegemónica y dominante moderna. Se rechaza la modernidad, especialmente en lo que tiene de secularización de la moral pública y de emergencia de un sistema pluralista de normas y formas de vida. La movilización neointegrista quisiera restablecer la situación anterior de predominio de la religión sobre la moral social. Un reflejo nostálgico de otro tiempo.

Es difícil y arriesgado hacer pronósticos acerca del futuro de esta sensibilidad religiosa. Pero parece que esta modernidad tardía, pluralista y relativista, además de homogeneizadora funcional, reúne las condiciones para que perviva este tipo de estilo o forma de vida y de religiosidad.

Haremos bien, como nos recomienda U. Beck, en ir acostumbrándonos a un pluralismo en el que se asientan, como uno de los componentes de la modernidad tardía en que vivimos, las «interpretaciones tradicionales de la tradición» (A. Giddens). Es decir, las tendencias más o menos integristas o fundamentalistas pertenecen, como fenómeno normal, a la modernidad; más aún, a una reconfiguración religiosa como la que, al parecer, estamos viviendo.

Forman parte de las manifestaciones o indicadores que expresan el desajuste, la inadecuación, los excesos o los fallos que están aconteciendo en esta misma reconfiguración de la modernidad. Desde este punto de vista, se las puede considerar incluso como funcionalmente eficaces, porque prestan a la sociedad y a la cultura el impagable servicio de una llamada de atención a una reconfiguración humana y razonable de la modernidad tardía o del riesgo.

Desde el punto de vista religioso, la reacción neointegrista tampoco deja de ser, más allá de sus declaraciones de prístina renovación y de vuelta premoderna, un forcejeo adaptativo a las condiciones sociales y culturales de la modernidad.

*Fragmento extraído del libro: “¿Adonde va la religión? Cristianismo y religiosidad en nuestro tiempo. Disponible para su descarga: A dónde va la religión – Mardones

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Lo religioso hoy. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s